El mundo de lo mágico, ese espacio de los sueños y reino de los temores, aliento del espíritu, ha sido siempre un motivo de expresión plástica y excusa de los artistas, el impulso mismo de la creación, multitud de seres míticos han inundado los lienzos de los maestros clásicos y de los más actuales. Sólo es necesario echarle una mirada a la pintura clásica para encontrar faunos, ninfas, dioses, santos, vírgenes, querubines y demás seres, engendro de algún imaginario.